El Apocalipsis termina con la narración del Día del Señor o
Domingo de la historia. El último día de la Creación es el día de
descanso del Señor y el Domingo es el día de victoria que va unido a la
Resurrección del Señor. De algún modo, el Día de Yahveh
es comparable al preámbulo doloroso de la Pasión y Muerte de Nuestro
Señor, mientras que el Día del Señor es el gozo y la alegría posterior
de la Resurrección.
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Modificado el ( miércoles, 20 de septiembre de 2006 )
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Se trata de un juicio de carácter social, al principio de la nueva etapa histórica - Porque como el relámpago sale por oriente y brilla hasta occidente, así será la venida del Hijo del hombre (Mt 24, 27)
- Así manifestaré yo mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán el juicio que voy a ejecutar y la mano que pondré sobre ellos (Ez.39, 21-22)
- En aquellos días, en el tiempo aquel, cuando yo cambie la suerte de Judá y Jerusalén, congregaré a todas las naciones y las haré bajar al Valle de Josafat (Joel 4, 2)
- Serán congregadas delante de él todas las naciones (Mt. 25, 32)
Es distinto del Juicio Final, de carácter personal, al final de la etapa histórica del día del Señor |
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El resultado del pecado fue la muerte - Por el pecado entró la muerte (en el mundo) (Rom. 5, 12)
- Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo (Sab. 2, 24)
- Polvo eres, y al polvo volverás (Gen. 3, 19)
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Surge del Juicio de las Naciones - Pues la nación y el reino que no se sometan a ti perecerán, esas naciones serán arruinadas por completo (Is. 60, 12)
- Los reyes de Tarsis y las islas traerán tributo. Los reyes de Sabá y de Seba pagarán impuestos; todos los reyes se postrarán ante él, le servirán todas las naciones (Sal. 72, 7-11)
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Modificado el ( martes, 19 de septiembre de 2006 )
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Os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne (Ez. 36, 26) -
Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el cielo (Mt 6, 10) -
<>He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! (Lc. 12, 49) -
No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí (Gal. 2, 20) |
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Modificado el ( martes, 19 de septiembre de 2006 )
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